lunes, 5 de octubre de 2015

Piel cetrina


Seudónimo: Ruso Abramovich.
Autor: Juan Esteban Bassagaisteguy.


Aurora tenía cinco años cuando nos enamoramos; y yo, hijo del encargado de la estancia de su padre, apenas seis.
Todos los veranos ella vacacionaba en Napaleofú; andábamos a caballo, jugábamos a las escondidas… Crecíamos.
Aunque lo que sucedió hace cuatro años nos marcó para siempre.
Ella tenía diecisiete años; y era la primera vez que Sotreta, su perro, navegaba con nosotros por el arroyo lindero al campo.
—Me voy a casar, Beltrán —me dijo luego de que dejáramos el bote en una orilla y nos sentáramos sobre un lienzo de colores—. Con un inglés. Papá me obliga… —Suspiró profundo—. ¿Te puedo contar un secreto?
Pero, en lugar de decir palabra, puso sus labios sobre los míos, y todo lo que nos quemaba por dentro se desbocó sin control.
No volví a verla hasta hoy. En la entrada del parque de la estancia, acompañada por su esposo y de la mano de su hijo. Y fue cuando su marido dialogaba aparte con mi padre, que alzó en brazos al pequeño de piel cetrina y me miró con dulzura.
—Se llama Beltrán —me dijo—. Como vos.
Y, entonces, supe que aquella tarde de verano se volvería a repetir.


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