lunes, 13 de marzo de 2017

Segunda parte por Shion

—Menos parloteo y a ver si aprendes a conducir —le recriminó Roberto a la mujer que los había llevado hasta allí.
—Si no te gusta como conduzco, haberlo hecho tú, en lugar de estar roncando ahí atrás.
—¡Ya vale los dos, no mamen! —intervino Carmen en tono cortante—. Hemos venido a escribir, no a pelear. Solo tenemos dos días, así que no perdamos más el tiempo.
Los cinco se encaminaron hacia el portón de entrada a la finca. La oxidada verja estaba cerrada con una cadena.
—Apartad —ordenó Sergio a la vez que empuñaba una gran cizalla. Segundos después la cadena reposaba en el suelo.
—Es impresionante, ¿cómo descubriste esta casa, Ángela? —quiso saber Carmen.
—Siempre oí hablar de ella. Está cerca de donde yo pasaba las vacaciones de niña, pero nunca la había conseguido ubicar exactamente hasta hace unos meses. Como si no hubiera querido ser descubierta.
Se detuvieron para observar la grandiosa fachada que se elevaba ante ellos.
—¿Vieron allá? —preguntó Raúl señalando hacia una de las ventanas superiores— Hay alguien en la casa. Parecía una niña.
—Eso es imposible —respondió Ángela.

Sonrió. Sus nuevos muñecos acababan de llegar. Llevaba mucho sin jugar y quería divertirse.

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