martes, 14 de julio de 2026

San Martin Cazador de hombres lobo

Por Oráculo de Delfos


Año 1812

. La sociedad estaba pasando por muchos momentos turbulentos, aunque la vida seguía igual. Vendedores ambulantes anunciaban a gritos sus productos, los esclavos inundaban las calles haciendo mandados para sus amos y las carrozas levantaban lúgubres polvaredas.

La noticia que preocupaba a la gente, se trataba de la aparición de cadáveres en puntos poco transitados. Lo que tenían en común estas victimas eran cortes profundos que solo una bestia enorme podría provocar. Nadie entendía cómo era posible ya que solo perros y gatos caminaban sueltos.

El Primer Triunvirato, que apenas llevaba unos meses de ser creado, no proporcionaba la seguridad que los habitantes esperaban. Mas aun, su modo de gobernar mostraba contradicciones a las bases sobre la que se fundó. La Intendencia General de Policía, creada por el Primer Triunvirato, debió incrementar la cantidad de vigilantes para mantener la seguridad. A pesar de esta medida, el numero de cuerpos encontrados no menguó, mas bien aumentó.

El miedo social impulsó a los propios militares a montar guardia tanto de día como de noche. Los primeros dias, parecía que la paz se había restaurado, entonces aparecieron los cadáveres de algunos soldados. Aunque estaban aterrados, debían mantener sus puestos para que la fe de las personas no desate el caos en la vida diaria. 

Pudieron respirar temporalmente cuando San Martín arribó a Buenos Aires junto con 17 militares de Estados Unidos. Apenas terminaron de instalarse, fueron informados del terror que acechaba en las calles. Analizando la situación, idearon un plan apara intentar capturar a la bestia. Esa misma noche un hombre con pasos torpes y olor a alcohol barato caminaba a su casa. La zona estaba muy tranquilla. Faltaba poco para llegar a su hogar. Se oyó un ruido, pero no vio nada al voltear. Creyó que era su imaginación. Siguió su camino. Esta vez escuchó pasos demasiados pesados como para tratarse de una persona. Al voltear se volvió a encontrar con un panorama solitario. Esta vez, cuando fijó su mirada al frente, chocó con un muro esponjado y cayó al suelo Los muros no son así. Quiso ver lo que era ese objeto y quedó helado de la impresión. No se trataba de una persona ni de un perro. Era enorme, casi dos metros o más. Se lo escuchaba gruñir y abrir alas garras que tenia por dedos. Esta criatura levantó un brazo al cielo con intención de matarlo, pero cayó de inmediato a su lateral. Un disparo le dio en la muñeca. La vigilancia nocturna brindaba frutos por fin. Varios militares que rondaban la zona se dirigieron a toda velocidad para reducir a la bestia. Una vez atado, lo llevaron a una casa cercana donde estuvieron haciendo los análisis más modernos que podían. Llegaron a la conclusuion de que se trataba de un lobo. Un hombre lobo. Incluso podía hablar. Apenas podían entender porque hablaba en inglés. Recurrieron a un traductor para facilitarles la comunicación.

_Malditos argentinos. Se supone que no tendría que pasar esto. Me esforcé mucho para no ser descubierto. ¿Cómo fue que me atraparon? _ repitió en español el colaborador.

_Muy fácil. Aquel hombre que pensabas atacar, em realidad no estaba ebrio. Simplemente se empapó la camisa con cerveza y fingió caminar mal. Llegué a la conclusión que, en su mayoría, las victimas estaban solas o regresaban muy tarde a casa despumes de beber. Entonces el olor atraería al depredador. Así que ya sabemos cómo acabar con esta maldita peste.

El hombre lobo dio lo más parecido a un discurso, seguido del traductor.

No creo que sea posible. Somos miles y ya estamos infiltrados en toda la provincia. Nuestro objetivo principal es disminuir la población matando a los hombres para que nos sea más fácil invadir el territorio. En Inglaterra se descubrió un conjuro de invocación al animal oscuro que llevamos dentro. Hobbes ya lo dijo. “el hombre es el lobo para el hombre”. Todos los que invocaron a su lobo interior debieron entregar a cambio el alma. Pero eso valió totalmente la pena. Cada noche solo tenemos tres horas para convertirnos en hombre lobo a voluntad. Intentamos invadirlos 2 veces. Y ambas fallamos. Pero esta ocasión hay el doble de hombres de los que hubo en la segunda invasión. Aproximadamente veinticinco mil hombres dispuestos a matar a mansalva para expandir el imperio inglés. Aunque me maten, no harán ningún daño porque mientras están perdiendo el tiempo teniéndome retenido, todos mis aliados están acabando con la vida de los estúpidos argentinos. La señal para dar inicio al plan era el simple secuestro de uno de nosotros. Ya me tienen así que fueron notificados y optaron por la medida drástica. _ el traductor terminó de repetir todo pálido y empapado de sudor frío. Empezaron a oírse gritos en todas direcciones de la calle. Gente corriendo, carrozas chocando y rugidos. Quienes estaban en la casa empezaron a preparar sus armas: bayonetas, escopetas y espadas, aunque solo los más osados la usarían. _

Inesperadamente se desató una batalla campal entre los lobos ingleses y el pueblo argentino. Las personas se defendían como podían. Los que las tenían fácil eran los policías y los militares. Los civiles se defendían como podía, con herramientas de trabajo o armas que se encontraban en la calle o robadas de los cadáveres de sus dueños.  Usaron métodos de defensa desesperados ya que no habría tiempo esta vez para hervir agua. Las piedras no serían de mucha ayuda. Solo personas de alta sociedad se protegían echándole perfume a la cara de las bestias. Como los lobos son parientes de los perros, podrían perder el sentido de la orientación. Aprovechaban la confusión para golpearlos con atizadores o incendiar su pelaje.

San Martin hacía cuanto podía para acabar con esas criaturas empuñando su espada, mientras su retaguardia estaba siendo protegida por 5 soldados que se ofrecieron para brindar apoyo hasta acabar con el mal o hasta la muerte.  Lo que pase primero.

La escena era la misma en cualquier lugar que pasaban. Cuerpos desparramados tanto de humanos como de hombres lobo. La sangre bañaba las calles. Los gritos se seguían escuchando a la distancia. Iban reabasteciéndose con armas que encontraban y si tenían suerte, podían tomar agua en alguna casa, total no habría nadie vivo. Ya no sabían que hacer. Realmente no estaban preparados para una situación así.

Continuaron adelante, matando cuanto hombre lobo podían. El problema es que no contaban conque la munición se reducía con cada encuentro. Los seis hombres terminaron con una espada en cada mano, aunque llevaban el arma en caso de que la suerte les sonría con balas.

Sin darse cuenta, terminaron rodeados por el enemigo. Un soldado vomitó. Otro se orinó. Uno no soportó el miedo y se clavó la espada en el estómago. Solo quedaron cinco hombres, que lucharon hasta el final. A duras penas lograron herir un par de brazos y piernas. Esta voz los asesinados fueron ellos. Excepto San Martin, que lo ataron y lo llevaron con un inglés en forma de humano que también era bilingüe.

_A estas alturas, todo Buenos Aires habrá caído. Mañana vamos a continuar con Córdoba. Y así sucesivamente una provincia por noche hasta que todo este país esté bajo el dominio inglés. Una vez cumplido nuestro objetivo, podremos invadir Francia, y luego continuar con los países vecinos de Argentina. _ dijo el lobo mientras se rascaba una oreja.

_ ¡No veo necesidad de mantenerme con vida! ¿Por qué motivo no me mataron todavía? _ Gritó el general intentando forcejear sus ataduras.

_No te gastes en escapar. Están bien sujetas. Si no te matamos todavía es por la influencia que representas en muchos países. Te reconocen como uno de los mejores soldados de la época. así que vas a trabajar para nosotros forjando alianzas para y fortalecer la ayuda en Latinoamérica. Te vamos a tratar incluso mejor de lo que te trataban acá. Es una oferta que no se puede rechazar. Y además, si te interesa, también podrías invocar tu lobo interior para divertirte a tu manera. _ apunta su corazón con una garra en forma de amenaza. _ O podrías negarte y te matamos ahora mismo.

_Prefiero morir antes que ser un sirviente mas para los ingleses.

_ Excelente elección. _ Con las garras desfigura de un zarpazo el rostro de San Martín.

Tiempo después, no quedó ningún argentino. Se fue poblando de ingleses que venían en barcos. Argentina se convirtió en una colonia más. Y no hay quien sepa el secreto sobrenatural que usaron para consumar la tercera invasión inglesa.

 De lo que les tocaría preocuparse ahora es sobre cómo podrían atacar Francia. Napoleon es un líder militar invencible, aunque como cada humano seguro tiene una debilidad. No importa. Usarán el mismo método de convertirse en hombres lobo y obtener poco a poco el territorio del gran rival.


Escribí un relato basado en la portada del libro de Federico Monzon.

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