Mostrando entradas con la etiqueta ETCL: Ejercicio 8.5 —Carta de Amor 2da parte—. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ETCL: Ejercicio 8.5 —Carta de Amor 2da parte—. Mostrar todas las entradas

lunes, 2 de abril de 2012

Cariño

Por Cherman Sanz "aka" Velvet Revolver.


Respuesta a Cherman

Cariño:


Lamento hacerte esperar, pero es propio de mí. Tu carta me ha conmovido, sin embargo no es fácil dar una respuesta a tu pedido. Como sabrás mi madre está muy enferma y necesita de mi constante atención, pues dime ¿Quién más que su amado hijo para cuidarla? Se cuanto la aprecias, pero debo pedirte que por una vez te pongas en la orna de mis zapatos. Es sangre de mi sangre, quien me dio la vida, lo que tú amas.

Hace un tiempo que no nos vemos, no te alteres, claro que yo también te extraño pero tu petición me toma en un mal momento, no me es posible abandonar todo de un día para el otro, te pido tiempo, prometo que te recompensaré.


Anoche me acordaba de vos, nuestros momentos ¡Qué bien la pasábamos! Tienes un gran sentido del humor, sádico y negro cómo me gusta. Eres todo un encanto de muchacha ¡Y cómo juegas a la play! Eres increíble, tienes un don divino para acribillar enemigos en el bendito call of duty, sin duda, sin duda que estas hecha para mí. Mi habitación está llena de dibujos y cartelitos tuyos, me encantan, salvo ese, el de la carita triste que dice: “Lo siento, se me volcó la gaseosa en tu colección de la torre oscura, volveré en tres días cuando se te haya pasado la bronca” ¡Dios! Fuiste tan sabia, me quería morir, pero no por ello deje de quererte, y te amé aquella vez que me regalaste una colección de comics de Batman, siempre tan atenta. Es imposible que te borre de mi cabeza.


Te propongo algo, mejor tomémonos este tiempito para ahorrar algo de dinero y luego de que mi madre este bien nos largamos a la aventura, me gustaría que fuéramos de campamento y hagamos escala en algunos lugares remotos un tiempo, ya sabes, conectarnos con la naturaleza ¿Qué te parece? Claro, siempre podemos llevar nuestras notebook para no aburrirnos, se cuán importante es facebook para ti, si cuando te conocí poco más y pensé que eras una especie de virus en la red que había cobrado vida propia, hora que me conectaba, hora que estabas tú conectada. Por suerte no fue así, solo era que pasabas demasiado tiempo en tu trabajo de oficina y necesitabas distenderte.


Desde que te conozco no han dejado de pasarme cosas buenas y dejando de lado tus brotes de celos y tus paranoias repentinas de hackearme el correo para ver en que ando, eres un amor de persona. Eres todo lo que necesito en esta vida para ser feliz, tú, una buena novela y un cargado vaso de whisky. Ya sabes cómo soy.


Espero esta respuesta te reconforte, sin más me despido por el momento. Pronto te llamaré. Te Quiero y te necesito.



P/D: Sabes que no me gusta cuando me llamas Velv pero sí, cuando me dices “Revolver cariño.”








Mi caminante del cielo

Por Carmen Gutierrez.


Respuesta a Princesa Carmen

Mi caminante del cielo: 

Me atrevo a contestarte sólo porque, bueno, es necesario que sepas lo que siento, aún sabiendo el riesgo que corremos si El Emperador interviene este mensaje. El detalle de haber arriesgado tu misión para escribir me hizo temer por tu vida, pero al mismo tiempo me ha dado tanta alegría que casi me delato en la asamblea al no poder esconder la sonrisa. 

En la noche he recordado tu carta y he pensado en que nuestras decisiones nos han llevado muy lejos uno del otro. Yo tengo un imperio que derrocar y tú emprendes una nueva misión en unos meses. Aunque deseo de todo corazon que sea un exito para ti, mi parte egoista me dice que te perderé. Que no estarás más a mi lado. Que la distancia que nos separa, con el tiempo, será mas grande en el corazón que en el espacio. Sé que te olvidarás de mí. Sé que lo harás. Lo que no sé es si yo te olvidaré. Sé que no. 

Mis brazos siempre te esperarán. En ellos encontrarás el bálsamo para tus heridas de guerra aunque no me las muestres y te las guardes para no preocuparme. En silencio, acariciaré tus cabellos, aspiraré el olor de mil batallas, te dejaré llorar en mi hombro. Te besaré la frente, los ojos, los labios, agradeciendote sin palabras el momento regalado. Cada experiencia contigo es como una joya para mi, una que atesoro en secreto, joyas que guardaré en la memoria para alumbrar mi camino cuando ya no te tenga a mi lado. Me preocupo por ti, sufro por ti y no quiero perderte. 

Creo en mi trabajo, creo en tu misión, creo en los fantasmas terribles de algún extraño lugar y en mis tonterías para hacer tu risa estallar. Creo que a veces abuso de mi poder y exijo tu presencia sólo para hacer que me mires, aunque debas evitar el tocarme. En ocasiones, envuelta en mi orgullo y cubierta de mi mando, te maltrato y te alejo para que no veas lo importante que eres para mí. Pero sí que lo eres. Contra todo viento estelar y a pesar de las nebulosas de Paltoine, eres mi amigo, mi hermano, mi alma gemela. 

Cierro los ojos y veo tu sonrisa, tu mirada desviadose de mis ojos cuando alguien puede descubrirnos y la intensidad de la misma cuando nadie nos ve. Entonces aparto de mí el pensamiento infame que me hace querer tener más de ti. ¡Son tantas cosas las que quiero! Quiero abrir los ojos y verte a mi lado, sonriendo. Quiero sentir tus manos en el fresco de la madrugada. Quiero ver la luna reflejada en tus ojos y acercarme a ti, olvidar los protocolos y los papeles. Quiero ser una mejor persona para ti. Estar a tu lado todo el tiempo, hablar contigo, escucharte. Quiero decir tu nombre antes de dormir y no tener que callar lo que siento. Quiero tener la libertad de lanzar la corona al Abismo de Marlock y decirte las palabras prohibidas y tantas veces susurradas... Te quiero. Sé que no debería decirlo, pero... Te quiero. Sé que no lo crees, pero ... Te quiero. Sé que esta mal... Y te quiero. Aunque me esfuerze en demostrarte lo contrario.

Mientras EL IMPERIO CONTRAATACA, el Guerrero del Gavilan Espacial me cuidará siempre, eso está claro. Ha hecho el juramento y lo cumplirá; pero estando a tu lado tengo ganas de recargar mi cabeza en tu pecho y fingir que soy debil, muy debil; refugiarme en tus brazos y sentirme segura de nuevo, como cuando me protegías de la horda en la Estrella Mortal. 

Tu misión es muy importante y cuando vuelvas victorioso y lleno de alabanzas ahí, desde lejos, detrás de todos, estaré yo para bendecirte en secreto. Unida a ti por esa fuerza que nos vibra desde las células y que es más fuerte desde que te conozco. No seré yo la que disfrute de tu crecimiento, pero entiendo mi papel en la obra de tu vida. Debemos seguir como hasta hoy. Escondidos. Por el bien de la Galaxia. Rezaré cada día y cada noche por tu bienestar, para que llegues a ser más de lo que crees que eres. Para que brilles siempre aunque los pantanos te rodeén y la Ciudad de las Nubes cubra tu camino.

Me despido, querido amigo, te dejo esta grabación en mi unidad R3, esperando verte de nuevo. Deposito un beso en tu tierno corazón y una promesa de recordar siempre cada momento. 

Atentamente: Princesa Carmen.

Srita. Luján: Las cartas ha servido mucho y para elevados propósitos que su puesto no le autoriza a conocer. Si tiene dudas referentes a los métodos que utilizamos en la clínica, espero su renuncia en mi escritorio mañana a primera hora.  Atte: Dr. Pantoja   

Misterioso amor

Por Angie Leal Rodríguez.


Respuesta a Del Eter

Misterioso amor:


No sé cómo empezar a escribirte, el calor me incomoda un poco y el hecho de saber qué esperas ansioso mi respuesta a tu declaración hace que me ponga un tanto nerviosa, pero no voy a prolongar más tu agonía y desde el fondo de mi corazón te digo que no puedo estar más maravillada ante tan poética declaración de amor. Saber todo lo que despierto en ti ha provocado que me llene de alegría y me sienta una mujer afortunada.

Imagino el martirio que ha sido para tu alma tener que callar tus sentimientos, reprimirlos, guardarlos en una caja y esconderla en lo más profundo de tu ser para, en este momento, dejarlos salir cual jilguero cautivo en una prisión de acero y lograr así el alivio al suplicio que te aqueja.

Los dos sabemos que tu corazón se entregó antes al amor de otra mujer que en algún momento logró conquistarte y nublar tu vista con su ternura y su candidez, que ya tienes una vida hecha a su lado y que sería para ella algo extremadamente triste el tener que soportar tu partida, pero lo más importante es que tu espíritu encuentre alivio y, tal vez, tu amor encuentre en mi alma la otra parte de ti, esa parte que haría que te sintieras el hombre más feliz sobre la tierra y que llenaría tu vida de gozo y plenitud.

Te agradezco con el alma todo el amor que me profesas, y te digo sinceramente que nada me haría más feliz que poder corresponderte de la misma forma pero, para tu pesar, has llegado tarde a mi vida… desde hace algunos meses el amor tocó a mi puerta y, sin darme cuenta, se metió en lo más profundo de mi alma; sé que no te interesará saberlo pero él es un hombre maravilloso que solo vive para amarme, los dos estamos muy enamorados y no deseamos otra cosa que no sea estar juntos hasta el último día de nuestras vidas.

Pero no te pongas triste, sé feliz porque yo lo soy, aunque sé que te he causado un duro golpe y que tu corazón ha dejado de latir por un segundo al leer esto lo mejor es que sea sincera contigo, que te diga que no puedo darte esperanza alguna y que no existe ni por asomo la posibilidad de que me aleje del hombre que me hace suspirar para poder intentar crear algo contigo, discúlpame si me porto como una villana pero la sinceridad es mi bandera, no quiero hacer que te ilusiones en vano conmigo, ni que te separes de la mujer que comparte tu lecho todas las noches a causa de la malinterpretación de alguna de mis palabras. No pierdas lo que tienes ahora por aventurarte a algo que es como un bolsillo roto en el que guardas una moneda y a los pocos segundos está en el suelo…

Permíteme decirte que el poema que te he inspirado me ha parecido hermoso, son palabras tan llenas de significado, tan tiernas, ¡tan cargadas de amor! Gracias por eso, y por todas las cosas bonitas que te hago sentir,

Solo una cosa más antes de terminar con el dolor que sé que te estoy causando: El sol siempre estará ahí, siempre nos dará su calor, nos llenará con su luz y nos recordará que la vida sigue, aún en los días nublados, aún cuando no me tengas, aún cuando las nubes se interpongan entre el astro y tú…

Piensa en mí como una buena amiga, guárdame en tu recuerdo como una foto raída, limpia de tu memoria mi imagen y vuelca todo ese amor en tu esposa, prométeme que lo harás, ¿sí?

La noche ha caído ya y el calor persiste, el hormigueo en mis pies indica que tengo que dar algunos pasos, ahora estoy tranquila porque ya sabes lo que significas para mí, voy afuera a tomar aire. Suspira y déjame escapar en ese efímero suceso.


Para mi olvidado amor adolescente

Por Pepe Martinez.


Respuesta a Hola Pepe
Pepe Martinez marvax@hotmail.com
30 mar (hace 2 días)


Para mi olvidado amor adolescente:

Fue una sorpresa ver tu mail, no sé como conseguiste mi dirección electrónica y no quiero saberlo. La verdad es que no había pensado en ti desde hace algunos años. Me sorprende la percepción que cada persona puede tener en determinado momento de la vida. Tú recuerdas nuestra más que extinta relación de adolescencia con cariño y proclamas que aun me amas.

En mi memoria es muy diferente. Recuerdo que en tus brazos sentía que volaba, pero un día mis alas las cortaste con tus falsedades e hipocresías, me hacías sentir importante cuando en verdad no significaba nada para ti.

Me hiciste sentir querido y deseado, cuando lo único que te importaba era que te prestaran atención, las migajas de cariño que recibí de ti las llegue a apreciar y devorar con la anhelante esperanza de que te entregaras al completo a nuestra relación. Día a día te fuiste haciendo indispensable para mí, mientras tú, con esa dejadez olímpica me ignorabas cuando más necesitaba de tu amor y tus caricias. Lo único que quería era un abrazo o el simple hecho de tenerte frente a mí, mirándome con esos ojos que muchas veces creí que expresaban cosas maravillosas. Que iluso fui.

Fue duro aceptar que lo nuestro cambió por completo, cuando me di cuenta que tu atención y ansias se enfocaban en otras personas, todo por tu enfermiza obsesión por la atención desmesurada. Eso agrieto mi corazón. No supe que pensar de ti, creí que era algo pasajero, que te darías cuenta de que mis sentimientos eran más fuertes. Cuando te fuiste pase por todas las etapas, tristeza, decepción, desprecio y odio. Paso el tiempo y te supere, decidí que no soportaría en mis hombros ese peso, cerré ese capítulo de mi vida y te deje libre para que fueras feliz donde quiera que estuvieras.

Lo cierto es que tengo que darte las gracias por todas las experiencias y cosas nuevas que me enseñaste, así como las lágrimas que me hiciste derramar, porque gracias a ellas crecí y desde ese entonces procure no volver a dejar que alguien me manipulara como lo hiciste tu.

El amor que dices profesar hacia mí no es nada, es solo un ideal, lo cierto es que no estás enamorada de mí, sino de lo que represento. Una temporada mejor de tu vida donde eras más importante y sentías ser amada y apreciada. Como dice la canción no estás enamorada de mí, sino de ti cuando estás conmigo. Mi vida ya está hecha soy feliz y no pienso arruinarla contactando mas con alguien que me hizo sufrir en el pasado.
La verdad un poco de lastima te tengo, por lo que sufriste pero no pienso cambiar de opinión.

Pd. Es imposible que sea el padre de tu hijo, a los diez años contraje las paperas y una complicación de esta infección me dejo estéril. Por favor no vuelvas a contactarme.

 Pepe Martinez marvax@hotmail.com


30 mar (hace 1 días)


Que cosas, quiero disculparme con usted. No era mi intención decir todas esas cosas, pero la culpable no es otra mas que usted señora que ha equivocado la dirección de correo y el nombre. Yo soy Pepe Martinez y usted busca a Pepe Martínez, tal vez piense que un acento no es mucho pero para mi lo es, me ha llegado mas correspondencia de esa persona que usted busca. Le deseo suerte.

viernes, 30 de marzo de 2012

Preciada

Por Sebastián Elesgaray.


Respuesta a Bastian

Preciada:

¿Qué he hecho yo para merecer tu amor?
¿Qué acto del destino a sido tan mezquino y egoísta cómo para hacerme acreedor de tu hermoso cariño qué con tanta energía profesas en tu carta?
El leerla provocó en mí infinidad de cosas. Quise reír, llorar, saltar, correr, gritar, besar, morder, amar. Me hubiese gustado tenerte frente mío, para mirarte fijo y coincidir contigo en un abrazo que dejara ver cuanto me emocionó tu escrito. Porque tan solo con eso puedo retribuir tu amor.
Rogué a todos los dioses que alguna vez hayan pisado este abyecto planeta que no fueras vos quien hubiera escrito eso. A pesar del anonimato, se quien sos. Tú forma de relatar; cada coma, cada acento, y la cadencia del escrito, resultan inconfundibles para mí. No soy un experto, pero pude sentir tus palabras venir hacia mí como una gran tormenta que desbarata hasta el más firme castillo.
Hablaste de mi mirada, y estoy de acuerdo con vos: la mirada es el primer paso para desnudar lo que llevamos dentro. Es el primer contacto que nos pone tal cual somos ante los demás. Y si me hubieras mirado como realmente debieras, te habrías dado cuenta de que no puedo corresponder a tu amor. Con infinito dolor y herida tristeza, tengo que decirte que lo que siento por vos no es análogo a lo que sentís por mí.
Te pido disculpas, tan solo eso es lo que puedo hacer. Lo último que quiero es que sufras por quien escribe estas letras, alguien sencillo que busca hacer las cosas de forma correcta, que espera tu felicidad tanto como la suya propia, y aguarda a que todo siga bien entre ambos.
Sin embargo, no puedo pedirte que continuemos igual, porque tal vez para vos no sería lo mismo. Por lo menos espero que puedas sonreír al estar a mi lado, que sigas siendo mi amiga y compañera en esta aventura algo inesperada y extraviada que se llama vida. No me asusta que me declares tus sentimientos, si me asusta perderte de mi lado.
En una de esas, te preguntás el porque de mi sentir. Y es que no quiero mentirte, no a vos.
Hay alguien más.
No pude evitarlo, te pido perdón. Y mentirte sería vil de mi parte, no quiero hacer eso. Siempre estuve al lado tuyo con la verdad, y esta carta no pretende faltar a la misma.
La otra persona pertenece al Edén, hay otra bruta que tiene mi corazón. Fue algo muy extraño lo que pasó por mi cabeza cuando la vi, cuando la empecé a conocer y tuve que escribirle una carta como vos lo hiciste conmigo. Dicen que el amor no se busca, aparece, y puede que sea verdad.
Decirte su nombre no serviría de nada, además de que el tiempo será quien la revele. Mucho menos servirá contestar tus preguntas, que tal vez sean muchas.
Tan solo dejémoslo así.
Prefiero que sigamos adelante sin rencores, queriéndonos como siempre lo hemos hecho más allá de las incidencias que acaecen ante nosotros. Sé que te pido mucho, demasiado tal vez.
Sin embargo, te conozco. Estoy muy al tanto de la clase de persona que sos, de tu fortaleza a la hora de superar adversidades.
Me despido con pesar pero también con esperanza. Quiero que sigas estando a mi lado, que sigamos compartiendo lo que teníamos. Me gustaría decirte que nada va a cambiar, pero sería mentirte y te repito: siempre quise ir con la verdad.
Te mando un fuerte abrazo.
Te quiere mucho.


Hola

Por Ester Carillo.

Hola:

El pasado miércoles recibí tu carta en el buzón, y desde entonces, he estado intentando darla una respuesta, tratando de plasmar en papel la montaña rusa de sentimientos por la que estoy atravesando ahora y…no me está resultando nada fácil.

En primer lugar, quiero que sepas que he leído muchas veces tu carta y que cuánto más la leo más bonita me parece. No te imaginas qué nudo se me puso en la garganta cuando leí el último párrafo, ni las ganas que tuve de telefonearte cuando leí la última frase; pero ambos sabemos las circunstancias que me rodean y que no puedo actuar a lo loco.

Somos amigos desde hace años y es cierto que entre nosotros siempre ha existido… algo; ¿te acuerdas de aquella noche en casa de Sam? Todos estaban en el salón mientras que nosotros estábamos en la cocina cortando la tarta de cumpleaños. Se fue la luz debido a la fuerte tormenta y tú y yo nos quedamos a oscuras. 

Me atrajiste hacia ti acariciándome la base de la espalda, me pusiste un pegote de nata en la comisura de los labios y te acercaste para lamerlo y entonces...entonces entró Sam con una linterna, berreando porque todos tenían hambre y estábamos tardando mucho en llevar el postre.

Pasé el resto de la velada lo más alejada de ti que pude, echándote miradas de reojo y esquivando las tuyas, avergonzada.

No puede pegar ojo en toda la noche.  La imagen de nuestros cuerpos rozándose en la oscuridad y de tus labios acercándose a los míos no dejaba de repetirse en mi cabeza; ¿qué nos había pasado?, ¿cómo nos iba a afectar lo ocurrido como amigos? Sin embargo, ni tú ni yo hicimos por sacar el tema en los días siguientes, lo que simplificó mucho las cosas y poco a poco el incidente a oscuras pasó a ser un recuerdo; aunque pensase en él a todas horas.

El segundo acontecimiento sucedió a mediados del verano pasado: toda la pandilla se había cogido vacaciones e íbamos a viajar a la casa de la playa que tenía el bueno de Sam. Se había dispuesto que viajaríamos los ocho en dos coches, tocándome a mí viajar en el tuyo.

Cuando íbamos por mitad de trayecto, quisiste parar en un área de servicio a estirar un poco las piernas y a tomar aire fresco, pues el ardiente sol de agosto iba dando todo el tiempo en tu lado del coche y te había causado un pequeño mareo.

Dejando a Sam y a Blanca en el asiento trasero, el uno inmerso en su Blackberry y la otra escuchando música de su cantante favorito; fuimos tú y yo a dar un paseo por el campo y a observar cómo el sol poniente iba tornando el cielo de color malva y naranja mientras se escondía tras las lejanas montañas.

Dijiste que los rayos del sol enfatizaban el tono pelirrojo de mi cabello y, como siempre, me chinchaste llamándome por el mote que tú tan inteligentemente te habías inventado en una noche de farra: “pelo panocha”.

Decidí ignorarte una vez más, como siempre que te metes conmigo, y me puse a hacer fotos del bonito paisaje con la cámara del móvil. Me suplicaste riendo que por favor te hiciese caso y me juraste que no volverías a llamarme eso nunca más. Me miraste fijamente y tus labios se volvieron a acercar a los míos.

—Esta vez no hay nata —susurraste en mi oído.

Quería que lo hicieras. Deseaba más que nada que me besases, pero no sé por qué en ese instante me pareció una mala idea, aparté la cara y emprendí el camino de vuelta al coche mientras pude percibir como suspirabas detrás de mí.

Las vacaciones en la playa trascurrieron con normalidad: no sucedió nada más ni volvimos a coincidir a solas o a hablar al respecto. A la vuelta del viaje, tu empresa te destinó a Copenhague durante cuatro meses y yo empecé a salir con Javi.

Javi. Es tu mejor amigo, ¿recuerdas?, y además es el chico con el que se supone que me voy a casar dentro de ocho meses. Bueno, mejor dicho me iba, porque la boda se ha cancelado y él y yo hemos roto.
Tuvimos una discusión muy fuerte hace tres días a raíz de tu carta. Me preguntó qué tenía pensado hacer y si te quería. Le dije que la respuesta era obvia: te quería; te quería desde siempre.

Javi es la mejor persona del mundo y me parte el corazón haberle hecho daño y haberme convencido durante todo este tiempo que le quería a él en vez de a ti, que a ti te podía olvidar y que solo a su lado podría ser feliz. Una gran mentira.

Te amo, y siento enormemente haber tardado tanto en reconocerlo. Siento haberte dado tantas largas, haber dudado, y haber jugado con los sentimientos de Javi; pero lo cierto es que tú eres para mí y yo soy para ti.

No podía contestar tu carta con un simple “la he recibido, gracias” como sugerías, tenía que contarte todo y hacerlo bien.

Javi ha regresado a casa de su padre mientras me ha dado unos días para sacar todas mis pertenencias de su apartamento. El mío lo vendí cuando me fui a vivir con él, y como sabes mis padres viven lejos, por lo que no tengo de momento a donde ir…pero sé que a partir de ahora mi hogar eres tú.

Te amo




Mi amor

Por Evelia Garibay.


Un lugar en el mundo, 27 de marzo de 2012

Mi amor:


Te miró sentado frente a la ventana observando el jardín, tu doctor me dio las hojas en dónde volcaste tu interior, él quiso hacerme perder la esperanza, hacerme ver que tú mente esta más haya de lo racional pero para mí es una esperanza, es la prueba de que quieres regresar a mí, cuando me las dio el engreído psiquiatra me miró y me dijo que estaba considerando agregar “personalidad múltiple” a tu cada vez más grueso expediente, el muy idiota no tiene idea de quién es Bill Denbrough y por supuesto no tiene idea de nuestra broma privada al decir que tú eres Bill y yo Audra, porque queríamos que nuestro amor fuera como el de ellos, un amor tan grande y verdadero que siguió existiendo aún después de enfrentarse al aterrador “it”.

Sostengo las hojas e incluso antes de comenzar a leer suelto una carcajada ante los asombrados ojos del psiquiatra, las hojas están llenas de tu pulcra escritura, sin apenas espacio entre las palabras, en vez de ser Bill quién escribió esto más parece que fue Harold Lauder quién lo hizo, mi risa muere abruptamente en mi garganta y deseo que no sea Flagg quién tiene tu mente perturbada, la última bomba atómica a la que le podía echar el guante se me escapo por una nada. No es gracioso ya lo sé, pero de alguna forma tengo que sobrellevar esto, quiero que volvamos a vivir juntos, pero en nuestra casa y no en este hospital, por momentos siento que me vuelvo loca pero también sé que ahora yo debo ser tu roca, debo ser firme para ti y esperar pacientemente a que venzas a los demonios que te encerraron en tu propia mente, comienzas a escribir de nuevo y eso es un gran avance, yo creo que esa es la mejor manera de exorcizar a los monstruos de tu cabeza, atrapándolos en el papel  y después compartiéndolos con los demás, mientras más gente lea tus escritos mayor es la fuerza que pierden esos demonios. Esta carta no es desalentadora, al contrario, mis esperanzas vuelven con más ímpetu que nunca.

Quisiera que como Audra regresó a Bill tú regresaras a mí, pero yo no tengo a Silver ni puedo llevarte a dar un alocado paseo por las calles de Derry, no puedo encontrar la forma de traspasar la niebla que invade tu mente, tu increíble mente tan llena de historias, monstruos dirían algunos, genialidades, lo llamó yo.

Tengo un plan para hacerte regresar, no se lo he contado a nadie porque es tan loco que van a querer internarme a mí también; cada que lo pienso mi mente racional me grita que es una locura pero precisamente por eso es que estoy segura que funcionará, cuando estoy en tu habitación y suena mi teléfono siempre te pones alerta, y me miras como esperando que la llamada sea para ti. Hice una grabación, en ella esta nuestra canción y te digo cuánto te amo, cuánto necesito que regreses a mi, a nuestras vidas, ¡oh Dios, has que esto funcione por favor!. Voy a hacer que suene el celular, y cuando tu mirada este atenta en la mía, me voy a acercar a ti y te voy a decir: “para ti amor, pa pa ti ti”… después de todo It no es el único libro de Stephen King que hemos leído juntos.


Tu Audra.

Mi estimado admirador secreto

Por Palomba Lainez.



Mi estimado admirador secreto:

      Nunca imaginé que a esta altura de mi vida, cuando mis cabellos comienzan a pintar sus primeras canas, recibiría una propuesta de amor. Pero, ¿existen quizá reglas para la pasión? Tu carta me hizo olvidar mi edad si es que ésta cuenta al momento de abrir el corazón y amar. Como dice cierto cantante por ahí “Señora no le quite años a su vida, póngale vida a los años que es mejor”.
      Conmovida la leí una y otra vez intentando descubrir quién eres. He pretendido cada  noche, en la tibieza de mi lecho, sobre la suavidad de mi almohada, crear tu imagen a partir de tus palabras. Nada he logrado así.
      Salí a la calle a buscarte en mi ruta cotidiana. Sospeche del verdulero… No!!! Don Juan? Imposible!!! Recién acaba de enviudar, pobre…Cómo extraña a su mujer… El carnicero? Jamás lo imaginaría… Éste sí que es un don Juan… adula a todas sus clientas… pero como quien dice es “puro espuma”… se hace el galán cuando Rosita se descuida… pero hay que verlo lo serio y correcto que anda cuando merodea su mujer por el local… Del panadero? Ni hablar con su mujer y sus seis hijas para que complicarse con una más… Del peluquero, menos… Parece que le tiene mucho cariño a Diego su ayudante… No se si será cierta fama que tienen los peluqueros o las habladurías de las chusmas del barrio… por las dudas, definitivamente descartado. Y el diariero? No que va… conozco a su mujercita, que linda y cuan felices se los ve juntos… parecen vivir en una eterna luna de miel…
      Ya no se que pensar…
      Que otros personajes ciudadanos me quedan por revisar?
      El jardinero?...Talvez… Aunque…pensándolo bien…no!!! No puede ser… Don Raúl, el lustrabotas? Que amable y con que simpatía me saluda cuando paso cada mañana para la panadería!!! Podría ser…no? Pero, no, decididamente, no!!! Si el vive para sus nietos… No creo que una nueva mujer esté en sus planes!!!
      Y esto estaba en los míos?
      Seguro serás quien menos me imagine….
      Volví a casa perdida en mi andar y mis pensamientos. Solo tenía en mi mente descubrir a mi admirador secreto.
      Esa noche me fue difícil conciliar el sueño. Di vueltas y vueltas en la cama. Cuando lo logré caí en un sueño tan profundo que al despertar tuve la sensación de no haber dormido nada. Como si recién me hubiese acostado. A pesar de la somnolencia, me incorporé en mi cama y lentamente me levanté. De que servía seguir en la cama si una vez que me despertaba aunque fuera temprano nunca podía volver a dormir.      
      Además me había despertado con hambre y un buen desayuno me esperaba. Mientras lo preparaba, salí a buscar el diario. Y ahí lo recordé. Aquella mañana había encontrado la carta cerca del diario. Cómo no lo había pensado antes…El repartidor de diarios... Sí, seguro. Míralo nomás al viejito picarón…Tan calladito… Cómo se lo tenía guardado…
      Ahora solo resta responderte esta carta, mañana cuando vengas a cobrarme la cuenta de la semana te ocultaré entre los billetes mi respuesta.
      Y sí….porqué no permitirme volver a sentir mariposas en la panza….

Querido “Alguien Secreto”

Por Camila Carbel.


     Querido “Alguien Secreto”:

     Bueno, quizás sea mi media naranja. Lo digo porque me pasa lo mismo que a vos; hace más de dos horas que estoy mirando el cursor parpadear en la hoja en blanco de Word, y no se como empezar. Se me ocurren ideas, pero al momento las descarto. Esto es raro pero divertido al mismo tiempo.
     Creo que soy novata en esto de responder cartas románticas, la verdad que no tengo mucha idea de cómo se hace, espero no desilusionarte.
     Creo que lo correcto seria comenzar agradeciéndote por tu escrito. A medidla que avanzaba en él, mi sonrisa se ensanchaba cada vez más.
     Comencé diciendo eso de la media naranja, por que aparentemente tenemos mucho en común. ¿Habrá algo mejor que leer con alguien a tu lado y que lo disfrute tanto como uno? La verdad no lo se, por que nunca me paso. Pero creo que no, me encantaría poder terminar un libro y comentarlo con alguien que este a mi lado y no a miles de kilómetros, a través de una computadora, lo cual no esta mal, pero no es lo mismo. No puedes ver sus ojos y saber si le gusto tanto como a ti.
     Y te confieso algo más, los hombres suman puntos conmigo si les gusta cocinar. Me parece que no hay nada más lindo que verlos en la cocina, concentrados mezclando especies y preparándolo todo.
     Haríamos la dupla perfecta, yo me encargaría de las pastas y tú de la salsa. Ya puedo imaginarme cada fin de semana yo amasando toda la mañana y luego tú preparando una rica salsa. Toda la casa impregnada en un exquisito aroma. Luego la mejor parte sentarse a la mesa a ver si funcionamos tan bien como pensamos, lo cual seguramente será así. Después del gran almuerzo, jugaríamos piedra papel o tijera para ver quien lava los platos. Si me toca a mi, puedes venir y sorprenderme con un beso y un abrazo, como pasa en las películas. Y podemos tener una linda charla de cualquier tontera del momento. Por que no importaría el contenido sino el momento.
     Pero lo que realmente más me gusto de tu carta fue donde dices que estarías a mi lado mientras escribo. Sabes, escribir es un acto muy solitario y vendría muy bien tener una compañía silenciosa, comprensiva, que respete mis tiempos y se muestre interesado. Creo que con eso, caí en tus manos. 
     Yo no puedo decirte que eh mirado tus fotos y decirte lo lindo que sos, pero lo que si vi fue tu alma. Y eso es lo más importante. No me importa tu color de cabello, ni de ojos, tu estatura, ni nada de eso. Soy de esas que piensan que solo importa lo de adentro. Yo no me enamora de un cuerpo, me enamoro de una persona, de su ser. Según sus gestos, sus pensamientos, su forma de actuar. Pero creo que lo más importante es la comunicación, si uno no sabe expresar sus ideas, sus sentimientos por más buena persona que sea es imposible generar empatía. Y al menos vos por escrito lo lograste.
Ya no hay nada más que decir. Solo que me tienes aquí “Alguien Secreto”. Creo que ahora seré yo quien espere que la saludes por una pequeña ventanita en facebook.